29 de may. de 2012

Ya tenemos cartel oficial!


Este es la cartel oficial de www.laputarealidad.net con el que pretendemos llegar al público de una manera más directa y más extensa. Y no podíamos estar más contentos con los seguidores que contamos hoy con este proyecto que comenzó hace algo más de 2 años con el que empezamos desde cero.
Hoy os tengo que agradecer a esas personas que seguís con nosotros o de alguna manera habéis sido cómplices de todo esto, porque sin vosotros no sería posible.
Esto evidentemente no es mi trabajo, pero es algo que se hace desde el cariño con la única intención de que quien disponga de un momento, nos dedique unos minutos de su tiempo a leernos y participar con nosotros, incluso a ayudar a quienes lo necesitan.
Y de esto último os aseguro que es lo que motiva siempre a escribir, por que no hay nada más satisfactorio que recibir vuestros comentarios, ya sean buenos o malos. De todo se aprende.
Este es el cartel que nos representará a la puta realidad, por eso os lo dejo a vuestra disposición, por si necesitáis publicarlo donde queráis o compartirlo a través de las redes sociales... etc. Es todo vuestro! Incluso no os extrañéis si algún día os lo encontráis en algún rincón del mundo, pegado en alguna pared de vuestra ciudad, en alguna cafetería o en la barra de la discoteca que frecuentas. Quien sabe! Ahí lo dejo...
Como ya sabéis www.laputarealidad.net cuenta con página oficial de Twitter y Facebook. Además de un correo electrónico que está a vuestra disposición siempre que lo necesitéis, ya sea para escribir de forma más directa, aconsejar, solicitar, pedir intercambios de enlaces o lo que sea.
Muchas gracias todos, familia! Sois los mejores!! A seguir que nos faltan muchas cosas de que hablar!! Por cierto, estoy acabando un libro que pronto escribiré mi reseña, solo puedo contaros que la cosa va de bomberos, fuego, maromos cachas...

¿Queréis saber cual es? pues solo tenéis que permanecer atento a la puta realidad!

18 de may. de 2012

Entre tú y yo no existen diferencias!


Hoy 17 de mayo, se celebra el día internacional contra la homofobia y la transfobia. Y como no, aquí no podíamos dejarlo pasar por alto. Quienes seguís La puta realidad, sabéis que siempre hemos tratado los temas sobre la homofobia desde muy cerca, con mucho tacto y enseñando la realidad tal y como la vivimos a día de hoy. A veces resulta dura, otras parece que las cosas van cambiando y evolucionamos según avanza el tiempo. Siempre he pensado que esto es como una de cal y una de arena, que será algo que por mala suerte siempre existirá, pero precisamente por eso jamás nos cansaremos de luchar por lo que creemos, y es justo lo que jamás deberemos hacer, abandonar no es la solución.
Son muchas las personas que a día de hoy sufren la homofobia o la transfobia en sus propias carnes, son víctimas de los insultos, miradas, risas, mofas y peor aún agresiones físicas en muchas ocasiones pagando con la propia vida.
Esto avanza, lento, pero cada vez vamos consiguiendo más derechos, más respeto y más aceptación por el resto de la sociedad. A veces esa lentitud me parece absurda, porque es una forma de vivir que cada persona escoge a su manera, no somos culpables por amar a personas del mismo sexo o haber nacido con el sexo equivocado, todo tiene solución y nadie tiene derecho de escoger nuestra manera de amar a las demás personas, por que al fin de todo, somos personas. El respeto es una cuestión moral que no todo el mundo tiene el honor de conocer y es tan bueno darlo como recibirlo, parece increíble pero andamos escasos de esto último.
Por eso hoy, no nos podemos olvidar de todas esas personas que sufren o han sufrido la falta de comprensión de los demás, recibiendo los golpes de la homofobia incluso pagando con la moneda del suicidio o de brutales palizas.
Al igual que tampoco podemos olvidarnos de esas personas que viven en países donde la homosexualidad es considerada como un acto ilegal, son perseguidos o condenados a muerte.
Por nosotros, por ellos y por todos, solo podemos gritar NO A LA HOMOFOBIA Y MAS RESPETO.

        

1 de may. de 2012

A golpes entre los libros


Esta es la carta que nos ha escrito Ángel Palencia, un lector de la puta realidad, que nos explica en primera persona como fue su amarga vivencia durante varios años por culpa del acoso escolar que le tocó sufrir.

Desde pequeño debido a mi tono de voz tirando a dulce, mi amaneramiento, mi físico, mis gafas de culo de botella...etc... los demás niños siempre me insultaban o se reían de mí. Pero ojalá hubiera sido ese mi único problema, que a comparación de lo que vendría después, esto lo llevé más o menos hacia adelante.
Cuando era niño estuve muy enfermo y eso derivó un pequeño retraso en las asignaturas obligándome a acudir a unas clases compensatorias.
Ahí fue donde me encontré cara a cara con mi calvario. Entre mis compañeros, se encontraban 2 chicos de raza gitana, que consagraban el tiempo cuando la profesora no estaba en clase (que era mucho) a insultarme, vejarme, incluso pegarme.
Un día tras varios encuentros con estos chicos, decidí acudir a la profesora, que tras su "ajá, tranquilo, tomo nota" al día siguiente ya lo sabían todo. Y a lo que tenía que haber sido la solución para detener de golpe la situación, significó todo lo contrario. La cosa se intensificó de manera que los insultos y las agresiones eran constantes hasta el punto de humillarme del todo sacando sus penes, restregármelos por la cara y masturbarse encima mío.

"Llegué a temer por mi propia integridad física"

La mala suerte me acompañaba y un día cuando nos dirigíamos al comedor del colegio mientras varios niños se dedicaban a insultarme y empujarme en la cola, la hermana pequeña de uno de los chicos se cayó por las escaleras y se echó a llorar. Yo que estaba cerca, el hermano sin pensárselo dos veces, vino hacia a mí, me metí en el comedor, me encerré como pude y entre yo y la cuidadora sostuvimos la puerta como pudimos mientras el chico aporreaba la puerta con una fuerza brutal. Creo que fue una de las veces que realmente llegué a temer por mi propia integridad física.
Pero... aquí no acabó todo. A la salida me esperaban unos diez hombres de etnia gitana armados con palos, dispuestos a matarme. Corrí como en mi vida antes lo había hecho.
La verdad es que pocos niños fueron los que no aprovechaban el momento para reírse de mí en clase o fuera de ella, ya sea por placer o quedar bien delante de los demás. Yo creo que se reían de mí porque era una forma de hacerse ellos grandes y listos ante los demás.
Como es de imaginar, esa etapa marcó mi vida para siempre, hoy tengo 23 años y tengo una autoestima casi inexistente y una vergüenza extrema. Escribo todavía estas palabras y siento que es un gran trabajo para mí, pues me cuesta recordarlo emocional y mentalmente hablando.

Ángel Palencia.

"Querido Amigo, como ya te comenté por privado, vuelvo a decírtelo otra vez y espero que te ayude de forma que puedas dar un paso cada día por muy pequeño que sea.
Recuerda que esto que te sucedió no debe convertirse en un escalón roto que te impida avanzar en el presente y futuro de tu vida. Tómalo como obstáculos que por mala suerte quizás sea así, la vida lo pone en nuestro camino y nos pone a prueba de ello. Eso que ayer te marcó en su momento, será lo que mañana te haga más fuerte. Y sobre todo lo más importante, nadie puede hacerse grande por abusar de esta manera de los demás, esto no es de listos si no de ignorantes. No lo olvides."

Si conoces, vives o has vivido algo similar a lo de nuestro lector puedes contactar con nosotros en laprealidad@hotmail.com No te lo calles, actúa.