Para todas esas personas que dicen "Pero si ya tenéis todo ¿Qué queréis más?" Pues miren si tenemos todo, que todavía suceden casos de homofobia en pleno 2013 en una ciudad tan cosmopolita y abierta como Madrid. Si es verdad que en España no podemos quejarnos cuanto a derechos nos referimos, y a comparación a muchos otros países a los que todavía lo ven como una enfermedad, que si en este país lo ven así todavía, no me quiero imaginar en esos que a día de hoy lo castigan hasta con la muerte si es necesario.
No se equivoquen, como ya he dicho infinitas veces por este blog, "Tenemos más derechos que antes, pero no tenemos todo" Y primero tenemos que empezar a que muchos ciudadanos, al menos una gran mayoría empiecen a ver el tema de la homosexualidad como lo que es, no como lo que por su ceguera absurda y ante la ley de a ver quién es más hombre, y quién aguanta más, les deja ver.
A continuación os dejo un escrito real, donde Gabi, un joven que se encontraba en una conocida cadena de restaurantes, donde decidió comer acompañado de su compañero y a lo que en principio iba a ser una comida como otra cualquiera, se veían de repente inmersos en un golpe de homofobia en toda regla ante un padre de familia que demostró la triste y lamentable educación que desempeñaba en esa familia, simplemente por el hecho de un beso. Triste, muy triste, en serio.
Llevo desde ayer pensando si contaros esto y hacerlo público.
Tengo desde entonces un nudo en el estómago, y creo que si lo suelto
voy a empezar a encontrarme mejor, porque lo de ayer me dejó hecho
polvo. Jamás pensé que me tocaría vivir en primera persona una situación
como la que ayer viví.
Domingo 19 de mayo, 15.00h, lugar VIPS
Plaza de los Cubos (Madrid). Restaurante lleno, propio de un domingo de
lluvia en el centro de la capital.
Decido quedar allí con un amigo.
Entro, pido una mesa y nos sentamos. Resultó que esa mesa situada en una
esquina del restaurante, me llevaría a vivir una situación de completo
drama, al menos para mí. Así lo viví yo.
Mientras esperábamos la
comida, mi amigo, sentado en frente de mí, decidió lanzarse y darme un
abrazo y un beso. El beso se paró en seco. El “señor” de la mesa de al
lado, un padre de familia que comía con sus hijos y su mujer, se levantó
y dio un golpe seco y fuerte en mi mesa. No entendía qué pasaba, ni yo,
ni nadie. Todos miraban mientras esa “persona” gritaba mientras nos
insultaba. “FUERA DE AQUÍ, TENÉIS QUE IROS”, “ME ESTÁIS MOLESTANDO,
ESTÁIS MOLESTANDO A MIS HIJOS”, “FUERA!”… Apareció el encargado, y
algunos camareros del restaurante que intentaban calmar a este
“individuo”. “ESTOS DOS SE ESTÁN BESANDO, Y ME ESTÁN MOLESTADO”, y así
un no parar.
Yo no entendía nada, ni supe reaccionar. Con lo que yo
soy, me quedé sin mediar palabra. Era la primera vez en mi vida que
vivía una situación de HOMOFOBIA. Y la primera que vivía en primera
persona.
Vergüenza. Como 40 mesas y un promedio de 150 personas
pusieron los ojos en mí, y en mi amigo, que no habla español y que no
comprendía que pasaba. Pese al momento de confusión, pude explicarle qué
pasaba. Él me decía que nos fuéramos de allí y que nos quitásemos de
problemas. Yo no quería irme. ¿Irme por qué? ¿Por ser GAY? ¿Por recibir
un beso de un amigo? En la vida.
El encargado lidiaba con esa
“fiera” que insistía en que le estábamos molestando. Nos levantamos,
mientras el resto de comensales nos miraba atónitos y nos decían que no
nos fuéramos, que los que tenían que irse eran ellos. Este padre de
familia de unos 40 años, junto a su servidora mujer y sus hijos con
educación y principios de dudoso valor. Pobres tener a un padre así.
Me levanté junto a mi amigo, y decidimos irnos pero la gente no nos
dejó. Se levantaron como 10 personas que nos mostraron su apoyo y sobre
su cariño.
NO NOS FUIMOS. Se fue esa familia, mientras el
“padre” decía que como el encargado no hacía nada entonces eran ellos
los que se iban.
Vivir esto en primera persona DUELE. Mucho más que
un puñetazo en toda la cara. Me sentí pequeño, distinto por primera vez
en mi vida.
ESTA ES MI DENUNCIA. MI DENUNCIA SOCIAL.
MI APOYO INCONDICIONAL A TODOS LOS QUE HAYÁIS PASADO POR ALGO PARECIDO.
Mi agradecimiento a todas esas personas que sin conocerme se acercaron y
me cogieron del brazo para no irme. Gracias al staff VIPS PLAZA DE LOS
CUBOS.
Gracias a mi familia por quererme.
Desde este momento esta historia no es solo mía, es tuya que la estás leyendo. Si la quieres compartir, hazlo.
STOP HOMOFOBIA
Espero que esto, sirva para que muchas de esas personas que se niegan a ver la puta realidad, que no quieren ver más allá de donde su forma de pensar no les permite.
Y gracias infinitas a Gabi, por hacer público esto y que cada vez está teniendo más repercusión a través de la red, radios, redes sociales y así hasta dar la vuelta al mundo. Porque no, señores esto no puede ser, y menos faltar el respeto a las personas, porque puedo entender que no lo aceptes, no lo toleres, pero al menos RESPETEN.
Yo soy anti taurino, no me gusta que maten de esa manera a los toros ni me gustan los toreros, pero ni me pongo en medio de una plaza de toros impidiendo que se celebre ni increpo a un torero cuando me cruzo con el por la calle. Me puede gustar más o menos, lo puedo tolerar o no, pero ante todo pueden contar con mi respeto, porque todas las personas merecemos el mismo respeto ¡Todas! Es simple.
-Muchas gracias-























